Soledad, tu que eres madre, cuida de esos hijos que hoy desampara la vida, protege sus almas y guía su inocencia hasta el mejor camino, no abandones a sus padres para que puedan seguir amamantando sus ilusiones, no permitas que vean demasiado pronto lo que en realidad es la vida, y lo que sus mayores no son capaces de explicar, llena sus corazones de bonitos sentimientos para que no le den valor a lo material, inmuniza sus cuerpos ante el dolor...que comprar medicamentos no sea una necesidad.
Soledad tu que has sido hija, no dejes que la sociedad abandone en una cuneta a esos seres que nos dieron la vida, que castigados por los años y muchas veces escasos de memoria, nos necesitan como un día los necesitamos nosotros para todo, que nos enseñaron a caminar para nunca caernos, nos mostraron el valor que tiene el único amor incondicional, que perdura durante años y que nunca nos traiciona... amor de padres. Recuérdales que para ellos un minuto de nuestro tiempo es un sorbo más de vida, que un beso es un motivo por el que seguir luchando, y un te quiero...es un te quiero a tiempo.
Soledad, tu que todo lo ves, perdona al pecador que te ofrezca su vida a cambio del perdón, cuida del que no tiene techo, de que vaga por las calles, del que vive pegado a una botella, del que poco a poco pierde su vida en noches de "diversión", del perdido, del que sueña con un día mejor...cuida de la persona paciente, de la que da sin recibir, de la que ayuda sin tener, de la que regala sueños, de la persona que no tenga ilusiones, de la que no encuentra el amor, de la que espera a su hijo al salir de clase, de la que pasa noches en vela en un mar de preocupaciones, cuida del enfermo, del que no sabe lo que hace, de la persona que amanezca sola...cuida de ti...y por último de mi no te olvides.
Son unas palabras maravillosas...conmovedoras. Que corazón tan grande tienes!!!!!
ResponderEliminarQue la Madre de la Soledad ilumine los caminos de sus hijos.